En 1999, durante el foro de Davos (una reunión anual de líderes políticos, empresariales y sociales), el entonces Secretario General de las Naciones Unidas, Kofi Annan, pronunció un discurso que le valió, dos años más tarde, el Premio Nobel de la Paz.

¿Qué pudo haber dicho tan alto funcionario ante un auditorio compuesto por los empresarios más poderosos del mundo? Les dirigió un llamamiento: comprometerse con un mundo más justo, alentándolos a respetar el medio ambiente, las leyes laborales y los derechos humanos.    En pocas palabras, un llamamiento a su Responsabilidad Social.

Al año siguiente nacía el Pacto Mundial (“Global Compact”),  la mayor iniciativa que involucra al mundo corporativo.  Actualmente cuenta con 12.000 signatarios de 170 países, de los cuales más de 8.000 son empresas de todos los tamaños, desde grandes corporaciones hasta microemprendimientos, y alrededor de 4.000 son académicos, fundaciones, organizaciones de la comunidad locales y globales, cámaras empresarias, sindicatos y gobiernos locales.

Una de las organizaciones sociales reconocidas por las Naciones Unidas como de las mejores para asociarse con el sector privado fue TECHO (UTPMP – Un Techo para mi país),  formando parte del Programa de Ciudades del Pacto Global de la ONU.

Y una de las empresas que se sintió llamada a formar parte de este movimiento en favor de un mundo más justo fuimos nosotros: Cubic 33 Group.  Juntos, hicimos posible un cambio en una comunidad de América Latina.  Es lo que te queremos contar.

San Mateo Mendizábal, un lugar en el mundo

 

San Mateo Mendizábal es una pequeña localidad en el municipio de Amozoc, Estado de Puebla, México.  Custodiada por el volcán La Malinche y conectada con el resto del país por la Ruta 150, es una comunidad rural con muchas necesidades; carece de servicios básicos como Centro de Salud o acceso a electricidad y muchas de sus viviendas son sumamente precarias.  Sin embargo sus 12.000 habitantes son personas sencillas y trabajadoras y la mayoría tiene empleo en algunas de las muchas industrias que hay en la zona limítrofe.  

Muchas de esas viviendas están construidas con materiales de desecho, láminas, bolsas y lonas.  Las familias viven en condiciones de hacinamiento y quienes más padecen estas situaciones son los niños, que están expuestos a las inclemencias del tiempo y las enfermedades.  

Techo, una organización solidaria

 

TECHO es una iniciativa surgida del trabajo de un grupo de jóvenes chilenos que, en 1997, comenzaron a soñar que la superación de la situación de pobreza en la que vivían millones de personas era posible, si la sociedad en su conjunto reconocía el problema y comenzaba a trabajar activamente para resolverlo.  

Los jóvenes voluntarios de TECHO idearon una vivienda básica, económica y fácil de construir, para resolver las condiciones inaceptables en las que viven muchas familias, y que les permitiera volcar su energía en busca de soluciones concretas.  Techo se extendió a todo el continente y actualmente está presentes en la mayoría de los países de América Latina.  

Sus objetivos van desde la construcción de viviendas hasta influir en las políticas públicas mediante el desarrollo de liderazgos, la participación, la promoción de la conciencia y la acción social y la producción y difusión de información relevante sobre los problemas habitacionales.  

Actualmente, TECHO opera en 19 países de Latinoamérica y el Caribe y cuenta con oficinas en Estados Unidos y en Inglaterra.

La vivienda de TECHO es una casa de madera prefabricada de 18 m2,  Se asienta sobre pilotes de madera que actúan como aislantes de la humedad, reguladores de temperatura y también protegen la vivienda en caso de inundaciones.  Es de bajo costo y al ser modular puede remodelarse.  

La Organización afirma que en América Latina más de 116 millones de personas viven en la pobreza lo cual convierte a esta región en la más desigual del mundo.  En México, 55 millones de personas son pobres y 13 millones viven en situación de pobreza extrema.  Sin embargo  la segunda persona más  rica del mundo es mexicana.  Para entender la brecha entre pobres y ricos en este país, Techo informa que si pensáramos en estadios de fútbol, las personas ricas llenarían un estadio, mientras que las personas pobres llenarían… 1000 estadios.  

TECHO ha sido reconocida por las Naciones Unidas, dentro del Pacto Global, como una de las mejores organizaciones con las que las empresas pueden trabajar juntas por un mundo sin pobreza y fue seleccionada en el año 2007 para participar en el ranking de la “Business Guide to Partnering with NGO´s and the UN” elaborado por la Global Compact, Dalberg y el Financial Times.

Cuarenta y cinco mil voluntarios movilizados en México demuestran su capacidad para convocar seguidores, que se expresa, además de los miles de voluntarios, en el apoyo de más de 30 Universidades y más de 130 empresas de todo el mundo.  

Cubic 33, por un futuro sustentable

 

Somos un grupo empresario con presencia en España, Francia, México y Perú, expertos en la construcción de edificios industriales.    

Nuestra empresa, moderna e innovadora, funciona con una estructura en red que nos permite optimizar conocimientos y recursos en el marco de un profundo respeto por el medio ambiente y las culturas y tradiciones locales.  

De hecho, fortalecemos nuestros compromisos mediante una “Carta medioambiental interna” destinada a difundir entre nuestros colaboradores y todos los integrantes, la apuesta por el medio ambiente de un grupo empresario altamente comprometido con los valores de la sostenibilidad.

Una de nuestras acciones más recientes fue la adquisición de 40 hectáreas para forestación en la Selva Central del Perú, entre Chanchamayo y Puerto Bermúdez.  Están destinadas a la plantación de 5.000 árboles de teca.  La madera de teca se utiliza cada vez más en todo tipo de industrias, como la naviera, decoración, revestimientos, pisos, construcción e industria del mueble, tanto que es considerada “la madera del futuro”.  Al replantar árboles en zonas deforestadas  y llevar adelante una forma de producción sustentable, se obtienen beneficios tanto económicos como ecológicos recuperando la cubierta boscosa con grandes beneficios para el medio ambiente y las economías locales.  

Estamos profundamente comprometidos con la responsabilidad social, porque sabemos que hace a nuestros productos más seguros, a nuestros trabajadores más felices y a nuestros clientes más satisfechos, y sentimos que crece nuestra credibilidad en la comunidad.

Un proyecto solidario

Si unimos todas estas voluntades, no puede menos que surgir un proyecto en beneficio de las personas que más necesitan de la solidaridad.  TECHO de México a través de sus voluntarios identificó y caracterizó la situación de vulnerabilidad de 12 familias de la comunidad de San Mateo Mendizábal.  A partir de esto comenzó a generar espacios de participación para desarrollar soluciones en conjunto con los pobladores, comenzando por la precariedad habitacional.   Luego, tal como es su metodología, convocó una Mesa de Trabajo conformada por líderes comunitarios, voluntarios y aliados estratégicos, para llevar adelante un programa de atención de las principales necesidades de la comunidad.

A comienzos de abril de 2016 TECHO reunió en la pequeña comunidad, 134 voluntarios y  representantes de varias empresas como Volkswagen Financial Services, Bank of America, TB&C Outsert y nosotros, Cubic 33 Group, que junto a decenas de miembros de la comunidad trabajamos durante tres días en la construcción de las 12 viviendas.  

Durante nuestra estadía junto a los voluntarios y miembros de las otras empresas, nos alojamos en la escuela primaria local “Benito Juárez” y pudimos establecer un fuerte vínculo con las familias y el entorno, accediendo a una experiencia completa que nos permitió no sólo participar sino también reflexionar, generar empatía y comprometernos junto con el sector público y la comunidad, con la solución de los grandes retos de México.

Nos sentimos agradecidos hacia TECHO por haber confiado en nosotros y porque pudimos establecer una alianza estratégica con una de las organizaciones sociales globales más prestigiosas y reconocidas del mundo.

Pero nuestra mayor recompensa fue la oportunidad de compartir vivencias con los voluntarios de TECHO y los miembros de la comunidad de San Mateo Mendizábal.   

Sentir el enorme respeto que existió entre todos los participantes más allá de las diferencias económicas y culturales.  Comprender que la gente busca un mejor nivel de vida y cuando existe unión y participación pueden alcanzarse objetivos cada vez más elevados.  Que las situaciones vulnerables están a la vista de todos, y aún así es muy difícil alcanzar las soluciones, por eso es necesaria la cooperación de todos los sectores.   

Hablar con las personas, escuchar sus historias, fortaleció nuestra convicción de que es posible generar un cambio a partir de la organización y la cooperación, por lento o pequeño que sea.  Las sencillas viviendas de TECHO permitieron a estas doce familias tener un lugar más cómodo y tranquilo donde vivir y comenzar a proyectar otro futuro para todos sus integrantes, y por eso quisimos compartir contigo este sentimiento que se puede expresar en dos palabras: orgullo y agradecimiento.